EL MANIFIESTO NIHILISTA

¿Por qué el Nihilismo?

El nihilismo es considerado malo, algo extremo, tan malo que muchos se niegan a usar la palabra para describirse a sí mismos, incluso cuando la etiqueta sería la adecuada. Otros utilizan el término para tratar de acallar a sus enemigos.

Sin embargo, yo me considero un nihilista y no estoy loco o necesitado de atención, sólo estoy tratando de etiquetar mis sentimientos e ideas con la mayor precisión posible. Miro a mi alrededor y no veo ninguna creencia o color político en que pueda creer, ni siquiera uno al cual podría fingir lealtad. Este mundo no me ofrece ninguna esperanza, en una sociedad donde los cobardes y fracasados son definidos como héroes y se convierten en modelos a seguir, donde la guerra se llama paz y la muerte se llama vida. No me gusta lo que veo y desprecio a los responsables de todo esto. A los inmigrantes de los Estados Unidos les han dicho que las calles están pavimentadas en oro, pero todo lo que veo son baches y malezas que crecen en las grietas cada vez más amplias. Nos dan basura y nos dicen que se puede construir rascacielos con ella. Estoy harto de las mentiras, de las fantasías insensatas y de todos los humos apestosos que apoyan nuestra seudo-pop-cultura basada en valores insípidos. ¿Cómo te hace sentir esto?

Tantos problemas y cuestiones se han vuelto tan complicados y tortuosos que socialmente estamos obligados a seguir intentando lo mismo, seguir golpeando nuestras cabezas contra las paredes y entre sí para encontrar una solución pacífica y feliz; ¿por qué? ¿Quién dice que tengo que comprar en esto? ¿Quién dice que tengo que comprar en la religión, las creencias tradicionales y las ideologías estándar? ¿Por qué estoy siendo obligado a morir por mi país esté acertado o equivocado? ¿Por qué nuestra sociedad pone tanto esfuerzo en detener el abuso de las drogas, e incluso el suicidio, cuando las tasas de ambos siguen aumentando?

Tal vez en lugar de tratar los síntomas debamos enfocarnos en la fuente – la absoluta falta de sustancia detrás de los valores contemporáneos. La gente se mata porque se dejan llevar por las mentiras, las personas se drogan para escapar de un infierno en vida y encontrar una paz agonizante. ¿Por qué no mandar todo al infierno y al menos crear una oportunidad de empezar de nuevo?

La típica respuesta de la democracia es sólo aumentar la inclusión. Por este razonamiento mientras más gente participe, más serán felices con el resultado. ¡Ja! ¿Qué es lo que realmente esto genera? Hablar más, menos acción, más conflictos y menos resultados útiles. Las soluciones nunca llegan del diálogo sin fin, vienen del movimiento y el cambio. Es ilusorio pensar que cada situación tiene una solución factible a través de la construcción, que cada herida se puede curar con un vendaje. Es el optimismo estereotipado, disparatado que considera que todos los problemas se pueden rectificar con una sonrisa y un asentimiento. La destrucción es a menudo deseable, incluso la solución óptima, sin embargo en nuestra cultura ambiental es siempre dirigida como la última opción, ¿por qué?

Nietzsche escribió una vez: "Todas las cosas buenas antes eran cosas malas”. Tal vez deberíamos reconsiderar las armas, las drogas y las enfermedades. Creo que me gusta cada fuerza que la humanidad no puede conquistar, cada fuerza que destruye para vivir y obliga a los vivos a luchar o morir, mientras se crea una razón para la vida.

Ahora es el momento de romper lo que se puede romper, para revalorizar todo, y descubrir una nueva forma de vida. Ahora es el momento del nihilismo.

 El Nihilismo Definido

El nihilismo es un punto de vista compuesto de escepticismo junto con reducción. El nihilismo ‘político’ es activo, no pasivo, y el diccionario lo define como la comprensión "de que las condiciones en la organización social son tan malas como para hacer a la destrucción deseable por sí misma, independiente de cualquier programa constructivo o posibilidad”. En su novela de 1861 Padres E Hijos, el autor Iván Turgénev definió acertadamente esta cosmovisión, "Un nihilista es una persona que no se doblega ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio basado en la fe, por mucho que este principio pueda ser reverenciado".

Una descripción común, pero errónea del nihilismo es una "creencia en nada”, una frase engañosa que define al nihilista como uno meramente cambiando una creencia por otra. En su lugar, debemos sustituir creencia por fe, en donde la ‘fe’ se define como la creencia firme en algo para lo cual no hay ninguna prueba, y por lo tanto el nihilista es en realidad caracterizado por la ausencia de fe. Una definición universal de nihilismo bien podría ser el rechazo de lo que requiere de la fe para la salvación o la actualización, y se extendería para incluir cualquier cosa, desde la teología hasta la ideología secular.

Dentro del nihilismo la fe y los valores similares son descartados porque no tienen absolutamente ninguna sustancia objetiva verificable, no son válidos porque sólo sirven como otra mentira explotable, y no producen ningún resultado estratégicamente beneficioso. La fe es un peligro imperativo para grupos e individuos ya que obliga a la suspensión de la razón, el análisis crítico y el sentido común. Nietzsche dijo una vez que la fe significa no querer conocer. La fe es "no dejes que los hechos molestosos estorben en el camino de nuestro plan político o nuestro camino místicamente ordenado hacia el cielo”; la fe es “haz lo que te digo porque yo lo digo”. Todas las cosas que no se pueden desmentir necesitan fe, la utopía necesita fe, el idealismo necesita fe, la salvación espiritual necesita fe; rechaza la fe.

El segundo elemento que el nihilismo rechaza es la creencia en un propósito final, que el Universo se basa en eventos no aleatorios, y que todo está estructurado hacia una eventual revelación concluyente. Esto se conoce como teleología, y es el error fatal que plaga todo el arco iris de soluciones falsas, desde el marxismo al budismo, y todo lo demás. La teleología obliga a la obediencia hacia el cumplimiento del "destino" o "progreso", o similares objetivos grandiosos. La teleología es usada por déspotas y soñadores utópicos por igual como una motivación coercitiva que sólo lleva a otro apocalipsis apócrifo; la verdadera manera de llevar a la humanidad por la nariz – decirles que todo es parte del gran plan, ¡así que síguenos o verás! Incluso, puede parecer razonable, pero no hay ahora, y nunca ha habido, ninguna evidencia que el Universo funcione de una manera teleológica – no hay un propósito final. ¡El Universo no funciona de acuerdo a los valores humanos! Ésta es la hermosa sencillez del nihilismo que ninguna otra idea-conjunto tiene. Al liberarse de las ataduras de la teleología uno tiene la facultad de perspectivas y resultados, porque por primera vez es posible encontrar respuestas sin proceder de percepciones pre-existentes. Finalmente somos libres para averiguar lo que realmente está ahí fuera, y no sólo la evidencia parcial, para apoyar los pretextos originales y conocimientos erróneos, sólo creando un infierno en la Tierra en el proceso; rechaza la teleología.

 ¿Activo o Pasivo?

La aleatoriedad de la Naturaleza es un activo de gran alcance porque niega la credibilidad de la teleología, esa predestinación intencionada que menoscaba la libre determinación. Así que tienes la opción de aceptar pasivamente el brebaje socio-históricamente establecido de falsos absolutos, la ‘verdad’ y las leyes morales que pueden ser sino mitos, o puedes aceptar lo real por lo que es, y asumir el saludable rol de participante activo constantemente definiendo la existencia a través de la percepción y la inteligencia. De esta manera, la definición de la existencia se basa en la vida, y en un conocimiento consciente de la entrada sensorial combinada con una interpretación crítica de lo que esa percepción significa. Y cuanto más desarrollado esté el consciente, mayor es la inteligencia, y más eficaz y funcional se vuelve la existencia.
 

La pasividad es un mito. Todos estamos atrapados dentro de un intrincado sistema dinámico que no sólo demanda, sino que obliga a la toma activa de decisiones.

Dirección

A menudo lo que parece ser el mensaje de extrema, es en realidad sólo la historia de mañana hoy. Uno lo puede pasar por alto y entrar en pánico cuando finalmente llegue, o aprender de ello y estar por delante de tu tiempo esclarecido, preparado, y carente de miedo y pánico. Vivimos en una época dinámica donde los valores tradicionales han sido deformados por las autoridades para servir fines injustos, contrarios al bienestar público. Es una época de contradicciones que a menudo necesita conductas contra-intuitivas, donde la cordura es el nihilismo, y el patriotismo es sedición. El recurso para la supervivencia dentro de este contexto de la erosión del significado tradicional es el nihilismo.

El nihilismo es la respuesta orgánica, razonada al caos artificial, el caos intencional fabricado por el gobierno, la religión y los medios masivos de comunicación.

Un plan es secundario a las ideas ya que las estructuras artificiales que nos rodean, sus resultados, son un producto de la visión colectiva, y una vez que los conceptos se aplican los detalles se ordenan después por sí mismos. El nuevo crecerá en los montones de cenizas del viejo. Recuerda: hoy tienes el lujo de tomar una decisión que nadie más puede hacer por ti; elige cuidadosamente de qué lado estar.

"El comienzo de una revolución es en realidad el fin de una creencia”.
– Gustave Le Bon

Muerte a Dios

Muerte al Gobierno

Muerte a la Filosofía

Muerte a la Ideología

Muerte a la Deuda

Muerte a la Moral

Más allá de la derecha e izquierda, más allá del bien y el mal ...  

(c) 2012 Página Web del Nihilismo por Freydis
Traducción: C.L. Miranda
www.COUNTERORDER.com